
La verdad que las elecciones en Italia dan para todo. A un sistema electoral tramposo, ideado para mantener
el caos en el seno del poder, hay que sumarle la
corrupción estructural y la
indecisión coyuntural. Pero en el medio de semejante despelote, se asoma una luz de esperanza... que alumbra el culo de
Milly D'Abbraccio: "Basta de políticos con cara de culo", podría resumirse su propuesta.
En medio de la campaña, los carteles de esta porno-star
no pasaron desapercibidos. Yo tengo ciudadanía italiana, pero no puedo votar a Milly porque pertenezco a otra circunscripción. Ahora bien, puedo empezar a apoyarla mirando algo de su
inquietante filmografía (¿vieron que los títulos de las películas porno siempre dan risa, no importa en que idioma estén?).